La fiebre amarilla o vómito negro (también llamada la plaga americana), es una enfermedad viral aguda e infecciosa causada por “el virus de la fiebre amarilla”, que pertenece a la familia de los Flaviviridae, y del género Flavivirus amaril.3 Es una causa importante de enfermedad hemorrágica que en muchos países de África y la zona norte de Sudamérica que origina 30 000 muertes cada año. Existe una vacuna efectiva pero no se conoce cura. Leías en voz alta, viva, sana el artículo de wikipedia, en la pantalla explotada de tu celular . Pienso en fiebres, pienso si esa fiebre es de las que abren la puerta a alucinaciones nocturnas, es de noche y estoy en la noche de áfrica y en las ventanas de áfrica por donde se meten los mosquitos mundiales y pican a la chica que piensa en las américas, ese bloque coloreado de amarillo en su planisferio, bloque amarillo ictericia, ese síntoma que se describe como la coloración amarillenta de la piel y mucosas debido a un aumento de la bilirrubina. Amarillo como la taza que te llevás a la boca, amarillo submarino, amarillo mercado libre, amarillo importación de asia de pieles amarillas y acá tu piel más bien naranja ibupirac que tiñe todo este departamento, que hoy es centro exacto, pararrayo de todas las enfermedades… Decí algo- me pedís que diga algo.algo limpio supongo, limpio -fresco, color piel de faber castel-azúcar querés? te improviso y querés azúcar flores y muchos colores, colores cálidos, de prosperidad, terracotas de clase media. Ahora todo es risas mientras abrimos el mendicrim que habíamos mal-cerrado,y entonces el horror, horror de hongo, hongo verde tan nuevo y milenario a la vez, un verde que no supimos ver, mal-acostumbrados al estado de equilibrio 0, a los rosas y los naranjas, mal cerrando tapas, riéndonos de la física y del equilibrio térmico y dinámico. Nos reíamos mientras ese moho quemaba etapas biológicas en la heladera. Ignorábamos su evolución secreta, esa vida viva hija de una sutileza tan nimia como mal-cerrar una tapa. La mal-cerramos hace 5 días, el mismo día que caminaba hasta un hospital que tuviera la vacuna preventiva contra una enfermedad, la enfermedad tan antigua y tan poderosa, tan amarilla, que todavía me cuesta entender el mecanismo de las vacunas.
Hecho 1. Las vacunas lo exponen a uno a una cantidad muy pequeña y muy segura de virus o bacterias, que han sido debilitados o destruidos. un poquito de fiebre amarilla para matar la fiebre amarilla.
Y recién ahora que me mirás con esa cara de help, recién ahora que mi silencio te mutila, ese silencio terco, azul, , sac sac de doble tic, recién ahora entiendo que mi silencio, que la vacuna, son males necesarios, atajos, atajos casi simpáticos como pasillo de galería, bueno no tanto, pasillo de dentista como mucho, pero para matar el pasillo de hospital, el silencio eterno entre los dos.
Hecho 2. Su sistema inmunitario aprende luego a reconocer y atacar la infección si uno está expuesto a ella posteriormente. Me reconocés, me atacás. Me decís que tengo cadencia de hotel de inmigrantes, ese que aparecía en el manual de 6to. “recibís y desalojás” me decís.
Hecho 3. Como resultado, uno no resultará infectado o tendrá una infección más leve.
es un poquito de fiebre amarilla
para matar a la fiebre amarilla,
me dijo la enfermera
con cara de ángel
dibujándome las últimas caricias de alcohol en el hombro
y hace 5 días subiendo los 12 pisos de ascensor
el brazo latiéndome hinchado y poderoso
golpea a tu puerta
y esperando a que abras ya me reconozco, un poquito para siempre
mi propia fiebre amarilla




